diumenge, 29 de maig del 2011
"Nunca me dieron una paliza así"
dijous, 26 de maig del 2011
Proyecto fracasado
Europa no está definida, no sabe lo que es y, al fin y al cabo, es un proyecto social que ha fracasado. [Cada país] está tirando por su lado.
Agencia EFE, Madrid, 25 diciembre de 2006
José Saramago en sus palabras
BRITs 2011 - Adele performing "Someone Like You"
dimecres, 25 de maig del 2011
Las preguntas que no están
No es sólo el pensamiento correcto, es que ahora todo se está convirtiendo en correcto, hay que comportarse según unas normas que nadie sabe quién determinó. Yo reivindico la diferencia, pero cada vez nos estamos haciendo más iguales, en el sentido menos bueno, menos creativo y menos contestatario, perdiendo así la capacidad de discutir. A pesar de sentirme dentro de la cultura europea, no me gusta que Europa se esté transformando en un imperio. Empiezo a sospechar que todo es igual y me parece sorprendente que no nos demos cuenta de que, en esta Europa, da lo mismo que los gobiernos sean socialistas, conservadores y, mañana, hasta neofascistas. Mientras eso ocurre, las preguntas —por qué, cómo y para qué—, que deberían estar todo el día en boca de los ciudadanos, no lo están.
Turia, Teruel, nº 57, 2001
José Saramago en sus palabras
Un peligroso acriticismo
Creímos que con la democracia abandonábamos ciertos miedos, pero los hemos cambiado por otro miedo colectivo y general que nada tiene que ver con la tortura o la censura. Es el constante temor a perder el empleo, un miedo que limita y condiciona totalmente la vida de quien lo padece. Y ese miedo lo alimenta el verdadero gobierno del mundo de hoy, el poder de las multinacionales que lo conforma todo a su propia lógica. Una lógica que impone un peligroso acriticismo que crece como una mancha de aceite por todo el mundo. Parece que la norma es no pensar, no reaccionar, no criticar.
“Saramago, el pesimista utópico”, Turia, Teruel, nº 57, 2001
José Saramago en sus palabras
dijous, 19 de maig del 2011
Karl Kraus (1874-1936)
dissabte, 7 de maig del 2011
La filosofía - Comte-Sponvile
dilluns, 25 d’abril del 2011
Es urgente amar y decir a los que amas que los amas - Éric-Emmanuel Schmitt
-Hay dos opciones, o habitas el misterio con miedo y angustia o lo haces con fe, es decir, confianza.
De eso hablan todos mis libros y películas, de personajes que confían en lo desconocido, que viven con los brazos abiertos y que luchan contra las fuerzas negativas, la angustia y el miedo.
-¿Y usted vive como sus personajes?
Sí, siempre estoy de buen humor, lo que sorprende a la gente, y soy infinitamente curioso. Una cosa que me ayuda a disfrutar de la vida es la imaginación, que me permite explorar todas las puertas del presente.
-¿Cómo aplica la imaginación a la realidad?
La imaginación es dejarse invadir por el mundo y por la gente. Cuando estoy frente a alguien, me dejo penetrar por todas las sensaciones y las imágenes que emanan de ese individuo; es un conocimiento empático.
-¿Y desde cuándo?
Tenía 29 años, me apunte a un viaje de aventura: diez días caminando por el desierto del Sáhara y me perdí.
-¿Sin agua y sin comida?
Sí. Llegó la noche y pensé que iba a morir de miedo, pero ocurrió todo lo contrario. Me invadió la confianza, pasé una noche mística. Entré en ese desierto ateo y salí creyente. Me costó años poder hablar de ello, pero terminé confesando porque siempre me preguntan de dónde viene el optimismo de mis obras, y la fuente viene del desierto. Habito la vida con confianza.
-¿No era así de niño?
Era alegre, pero extremadamente angustiado, tenía miedo a la nada y la idea de que la vida era inútil, un puro fenómeno material; hoy creo que es algo más que una agitación de moléculas y que todo está justificado.
-Pues me ha partido el corazón.
El tema que trato en Cartas a Dios es duro, pero es una película optimista; un himno a la vida aunque la vida sea breve y frágil. Creo que hay que amar la vida como es, sin ilusiones, sabiendo que es corta, vulnerable y llena de dolor.
-¿Cuándo fue la primera vez que se acercó a niños terminales?
Mi padre era fisioterapeuta y trabajaba con ellos. Desde que cumplí los ocho años, todos los jueves y los sábados, me llevaba con él al hospital; así que crecí pensando que lo normal era estar enfermo y lo excepcional tener salud.
-¿Aprendió algo?
Al principio tuve miedo; luego aprendí que no tenía que permitir que la enfermedad construyera un muro entre ellos y yo. Y hablo de ello en la película: los padres de Oscar ven la enfermedad de su hijo en lugar de a su hijo, y el niño no lo entiende; cree que no le quieren. No hay que dejar que las situaciones se interpongan entre las personas.
-Qué difícil es eso.
Ya adulto acompañaba a una amiga que iba a los hospitales de voluntaria. Jugando con los niños descubrí que son mucho más francos y directos. Cuando están en situaciones frágiles, quieren hablar de la enfermedad, de la muerte, de todo lo que les ocurre. Son los adultos los que están asustados, y crean angustia con su silencio e hipocresía.
-Su película tiene algo muy profundo.
Un amor visceral por la vida tal y como es; no tal y como quisiéramos que fuera. Para mí, ser feliz no es tener una vida distinta a la que tengo, es entrar completamente en la que tengo; no es protegerse del dolor o la desgracia, es integrarlos en las tramas de la existencia. Con la misma vida puedes ser feliz o desgraciado; es una actitud mental.
-¿Una actitud que usted ha aprendido?
Sí, puedes luchar contra tu negatividad y pesimismo. Eso quiere decir que la inteligencia y la experiencia pueden servir para algo.
-Se adivina que ha vivido la muerte.
Sí, he acompañado a personas cercanas, a veces en largas agonías, y me ha hecho entender que era urgente amar y decir que amas; no hay tiempo que perder.
-Sus mujeres son fuertes y tiernas.
Para mi el hombre es simplicidad y la mujer complejidad. Cuando una mujer dice no, nunca quiere decir no, ni cuando dice sí. La mujer es paradójica, es fuerza y herida. Si no veo su herida, no puedo entenderla.
-¿Cómo es su madre?
Una fuerza sin ambigüedad ni ambivalencia. Creo que mi madre es un hombre.
-¿Qué quiere contar?
Tengo una obsesión: mostrar que cada uno de nosotros podría haber sido el otro. Incluso escribí un libro sobre Hitler para demostrar que convertirse en un bárbaro está al alcance de cualquiera. Hay una búsqueda ética: cultivar lo mejor en lugar de cultivar lo peor, y por tanto una dimensión moral.
-Cuesta trabajo ser bueno.
Sí, el mal se hace rápido y el bien es laborioso. En un segundo lo puedes destruir todo; por ejemplo, con un niño o en el amor con una sola frase.
-¿Cómo se aprende la confianza?
Aceptando que no todo es racional, aceptando abrir las puertas de la sensibilidad y la irracionalidad de la vida. Hay que amar la necesidad y todo lo inevitable.
-Pensar no es bueno para tener confianza.
Cierto. El pensamiento es el espíritu crítico, pero es necesario pensar hasta que llegas a ese umbral en el que el pensamiento ya no sirve para nada y ahí has de tirarte de cabeza: o al miedo o a la confianza.
Lo que doy me lo doy, y lo que no doy me lo quito - Alejandro Jodorowsky
-¿Algún comienzo?
Sí, el de aceptar morir feliz, esa es la finalidad de la vida.
-¿Qué se lleva?
He aprendido que la vida es un sueño absolutamente particular, es decir: sales de ti mismo y te buscas hasta llegar a ti mismo.
-Pero, ¿qué es ser libre?
Es aceptar y admirar los valores del otro que son mis propios valores.
-Recibir es un don, algo que te entregan.
No. Hay que trabajar para ser capaz de recibir y de dar lo que se recibe, porque se puede caer en el error de acumular en un nombre, en premios, en todas esas cosas asquerosas que son los reconocimientos públicos.
...
Los gurús dementes dicen que hay que matar al ego, y son los que más ego tienen. El ego es una parte esencial nuestra, no hay que destruirlo, hay que domarlo.
-Intentémoslo.
Imagine un ciego y un perro. El perro es el ego que conduce al ser esencial y está angustiado porque hace una tarea que no le corresponde. Pero si tú conduces a tu perro, tienes un perro feliz, un ego feliz.
-Entiendo.
Yo he aprendido a ver mi nivel de conciencia: existe el nivel infantil, el animal, el adolescente, el adulto explotador, el servicial. Todo es comprender que no puedes dar una ayuda a la gente más allá de tu nivel.
Lógico.
Si yo descubro que tengo un talento, descubro que ese talento está dormido en todos. He aprendido a buscar en mí para dar a los otros. Lo que doy me lo doy, y lo que no doy me lo quito.
-Deme un consejo para que mi perro no me muerda.
Hay una carta del tarot que es un diablo lleno de ojos, significa que el diablo no tiene miedo de verse, si no uno cae en los binarios: bueno y malo, moral e inmoral..., perdiéndonos toda la gama que hay entre los extremos. Hay que aprender a no tratar de ser perfectos, de agradar al profesor, a los papás, a los otros. Verse tal como uno es.
-... Y aceptarse.
Sí, eso es lo primero, y significa afrontar el sufrimiento voluntariamente; ahí empieza el camino, la liberación.
-¿Pero uno no debe intentar cambiar?
No se trata de cambiar una cosa por otra, hay que mutar. Yo soy la taza que contiene los garbanzos, pero no soy los garbanzos. Mi mente contiene ideas, pero deben ser fluidas, ir cambiando como cambia la realidad. Y tampoco soy mis deseos. Hay que vivir una vida útil, ¿y qué es útil?
Todo lo que permite que la humanidad se desarrolle, todo aquello que te lleva a lo fluido; e inútil todo aquello que te estanca.
-Volvamos al inconsciente reprimido.
Si quiere que salga, haga arte: crear una pareja es un arte, saber mirar, saber vivir es arte. Los artesanos son artistas sanos. Hay que ser el artesano de uno mismo y llegar al arte santo.
-¿Y qué es la santidad?
Bendecir todo aquello que ves, que oyes, que tocas, que conoces, siendo lo que eres y no lo que los otros quieren que seas.
divendres, 22 d’abril del 2011
Joan Ferraté
"La mesura del teu desconcert serà la mateixa que la de la teva ambició de veritat, d'autenticitat, de radicalitat."
dimecres, 20 d’abril del 2011
ESPECIAL SANT JORDI 2011 - Cultura...
ESPECIAL SANT JORDI 2011 - Cultura...: "
"
ESPECIAL SANT JORDI 2011 - Cultura Viva
«Todos nos leemos a nosotros mismos y al mundo que nos rodea para poder vislumbrar qué somos y dónde estamos. Leemos para entender, o para empezar a entender. No tenemos otro remedio que leer. Leer, casi tanto como respirar, es nuestra función esencial.»
Alberto Manguel (1998) Una historia de la lectura. Madrid. Alianza Ed., p. 21
dimarts, 5 d’abril del 2011
Jane Birkin - Entrevista en El Periódico - marzo 2011
diumenge, 3 d’abril del 2011
Thomas Mann
dijous, 31 de març del 2011
Entrevista al escritor peruano Iván Thays
"Mi única vanidad es creer que siempre puedo hacer las cosas mejor. E insistir una y otra vez, hasta que el espejo me entregue una imagen al menos ligeramente parecida a lo que realmente creo que soy capaz de dar. Y luego, al releer lo publicado, siento que pudo ser mucho mejor. Mi vanidad, en ese sentido, es insaciable."
dimecres, 16 de març del 2011
Japón
Pero esta vez... quiero hacerlo, siento que debo hacerlo.
Sin querer parecer pretencioso, he visitado unos cuantos paises, me encanta viajar, y quizá lo que más me gusta de viajar es.... la gente, como viven, su forma de ser, de comportarse. Es, de largo, lo que más me enriquece.
Japón, quizá a nivel monumental, turístico, es un país con un interés escaso, pero en cambio ha sido el viaje que más he disfrutado.
Fue una extraordinaria sorpresa, pues viajé sin apenas saber nada de ese país ni de su gente, para entendernos, sabía poco más que lo que puedes saber por los periódicos, televisión, etc..
Ha sido el viaje más placentero, cómodo, agradable y seguro que jamás he realizado. Y también, de los más económicos, ya que descontado los pasajes de avión, la vida no es cara.
El pueblo japonés fue, conmigo, con mi familia, extremadamente amable, educado.
Son gente bondadosa por naturaleza, predispuesta a ayudar, y extremadamente honesta, hasta límites que, para un occidental como yo, resulta surrealista.
Esa bondad natural, es la que a mi me cautivó para siempre.
Quiero a ese pueblo, y por eso también siento como mio el terrible dolor que están sufriendo.
Esta chica de la foto de a continuación (apareció en el Periódico de Catalunya de ayer 15-marzo), simplemente te rompe el corazón. Sobran las palabras. Verdad?
divendres, 11 de març del 2011
dissabte, 19 de febrer del 2011
Verlaine
Pas la couleur, rien que la nuance.
Et tout le reste est littérature
Aferrarse a la vida - Polanco Pato
Thanks lovely Mariana!
Anatole France
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Anatole France:
Anatole France (16 April 1844 – 12 October 1924), born François-Anatole Thibault,[1] was a French poet, journalist, and novelist. He was born in Paris, and died in Saint-Cyr-sur-Loire. He was a successful novelist, with several best-sellers. Ironic and skeptical, he was considered in his day the ideal French man of letters. He was a member of the Académie française, and won the Nobel Prize for Literature.
divendres, 18 de febrer del 2011
El cáncer me ha devuelto la lentitud de los días de mi infancia - Antonio Lobo Antunes
R- ... en un examen rutinario me encontraron un cáncer de colon. Y cambiaron de nuevo todos mis valores y mis sueños de gloria. Lo esencial pasó a ser una tontería y las tonterías de repente se convirtieron en esenciales.
P- Escribir ayuda frente a la muerte?
Ante la muerte no sientes nada, ni siquiera miedo; sólo un vacío inmenso y entonces escribir se vuelve al mismo tiempo lo más y lo menos importante. ¿Me entiende?
En aquel vacío toda tu vanidad de escritor se te revela una gilipollez, pero, al mismo tiempo, que te lean es tu única victoria posible sobre la muerte.
...
P- Pero usted tiene muchos amigos
R- Tras una noche de soledad absoluta mirando una pared -el cáncer me ha devuelto la lentitud de los días de mi infancia-,venían a verme:"Antonio, pronto iremos a cenar juntos". Y soltaban tonterías y falsedades.
P-De buena fe y para ayudarle
R-Pero de entre todas aquellas mentiras sólo me ayudó la voz sincera de un amigo pintor que al verme me miró a los ojos y me dijo: "¡Antonio, aguántate!
dilluns, 14 de febrer del 2011
Hanna Arendt
dissabte, 12 de febrer del 2011
Gianni Viatti, Filósofo - "Creo que yo debería ser papa"
Pregunta. Usted se declara católico, pero su fe parece más la de un ateo que la de un creyente monoteísta.
Respuesta. Es que ni siquiera sé si Dios existe. El teólogo Dietrich Bonhoeffer dice que "un Dios que existe, no existe". No sé si Dios es una entidad ni dónde está. Siempre hemos pensado que estaba en el cielo. La verdad es que no puedo llamarme monoteísta. El monoteísmo tiene implicaciones de dominación, de colonización, de violencia, y desconfío de él. Tampoco soy politeísta. No puedo hablar de Dios como si fuera uno o tres o cuatro o muchos. ¿Soy cristiano o no? Es un problema que tengo, sobre todo para cuando muera y me enfrente al juicio final. Me llamo cristiano porque me siento una criatura, alguien que no se ha hecho a sí mismo. Me siento dependiente de un infinito. Y eso procede de mi lectura del evangelio. No sé si el evangelio es la única verdad religiosa en el mundo. Yo no intentaría convertir a los no creyentes.
P. Llamar a su fe cristianismo ¿no induce a confusión?
R. Es un nombre histórico. He crecido en la comunidad de la Iglesia. Y en nombre de sus principios puedo criticarla. Como Lutero criticó al Papa en nombre del evangelio. No creo que haya una religiosidad natural. Sin haber conocido el evangelio, ¿me hubiera preguntado por la existencia de Dios? No hay "la" religión, hay religiones. Yo he crecido en una y la interpreto filosóficamente, racionalmente, como una llamada del infinito del que dependo. Y llamo a ese infinito Dios y Jesús es su hijo, sin saber en qué términos.
P. Lo que no parece asumir es que la vida sea un valle de lágrimas.
R. No. Lo es muchas veces, pero no puedo aceptar que eso sea la esencia del mundo. No creo que haya que atribuir a Dios el sufrimiento. De hecho, no sé si hay que atribuir a Dios todo lo que pasa en el mundo. No sé si ha creado el universo y sus leyes. Dios es mi esperanza espiritual, espero sobrevivir como espíritu.
P. En la Biblia ve usted un Dios que no es astrónomo ni moral. ¿Qué queda?
R. El mensaje de salvación. Un mensaje de caridad a aplicar en mi relación con los otros. La humanidad: sentirse mejor en un mundo de amigos que de enemigos.
P. Dice que Dios es relativista. El relativismo ha colado la defensa del creacionismo.
R. Yo me siento más evolucionista que creacionista. Soy creacionista en la medida en que el anuncio de la salvación no es un producto de la evolución. Puede que incluso la fe sea resultado de la evolución. Yo no creo en la objetividad de lo real. ¿Existe Dios? No lo sé. Si digo que existe o que no, entro en un objetivismo que no casa con mi espiritualidad.
P. También discrepa de la tendencia de la Iglesia a prohibir.
R. Porque no creo que haya una esencia del bien y del mal. Hay condiciones de vida compartidas. La moral es el código de circulación más la caridad. Todo es convencional, salvo el respeto al otro. Y eso es bastante cristiano y bastante comunista
P. Al final, su Dios es caridad y amor. ¿Qué diferencia hay entre ambos términos?
R. Tradicionalmente se ha basado en la represión. ¿Hacemos un poco de caridad o un poco de amor? Se trata de organizar el erotismo de forma tolerante, porque no hay un orden natural del amor. Venimos condicionados por una tradición represiva, familiarista. ¿Tiene que predicar el Papa sobre el uso del preservativo? No. Si me gusta acostarme con una mujer o con un señorito, ¿cómo regularlo? Desde la perspectiva de la caridad, el divorcio está bien. No se puede obligar a dos personas a vivir juntas.
P. La Iglesia celebra las conversiones, pero sobre la suya no habla
R. Creo que yo debería ser papa, aunque soy casi el único que piensa así. Pero estoy convencido de que la Iglesia se salvará de su propio suicidio solo con un poco de pensamiento débil. Lo creo como pensador débil y también como cristiano occidental. La Iglesia está pensando que la secularización actual es solo cosa de Occidente y que los pueblos convertidos de África serán cristianos más serios. También serán más primitivos, porque creen más en los milagros e incluso practican la magia como por ejemplo el monseñor Milingo. Yo, la verdad, no me sentiría a gusto en una Iglesia dominada por esos cristianos. Espero que intervenga la providencia.
Eric-Emmanuel Schmitt: «Amar es querer los defectos del otro»
P- ¿Qué es para usted el amor?
-Para mí amar no es poseer, conocer, sino estar fascinado por otro ser. Es la muerte del egoísmo. Es algo salvador porque implica eliminar mi dimensión personal y abrirme a la de otra persona.
P- Ha dicho que el matrimonio implica la ausencia de ilusión, el sufrimiento.
-Parece muy negativo, pero no se puede ser feliz si no se pierde la ilusión. El amor debe ser preciso, lúcido; amar a alguien es amar también sus defectos. Los dos primeros años de una relación no vemos los defectos o los minimizamos, o pensamos que el otro cambiará, esto es la ilusión. El amor empieza cuando acaba la pasión, porque aparece el amor del otro.
P- ¿Y hace sufrir mucho a sus personajes?
-Es la historia de un gran amor que debe atravesar el desierto. Son capaces de sufrir para seguir amando porque lo más importante para ellos es la felicidad del otro. Aceptan la tristeza, la aridez... Son las pruebas que encontramos cuando queremos vivir un gran amor.
P- ¿Son entonces más felices los que evitan el compromiso y se lanzan a aventuras cortas?
-Una cosa no quita la otra, pero una persona que nunca ha tenido un gran amor es un inválido, porque nunca se habrá desprendido de su egoísmo para ir a buscar al otro. En las pequeñas historias dominan el placer, la aventura, la novedad... Permanece el egocentrismo.
P- ¿Usted, como Henrik Ibsen, es partidario de esas mentiras vitales que a veces son necesarias en la pareja?
-Sí. Cuando la verdad mata o hiere no hay que privilegiarla. Hay que decir la verdad cuando el otro puede entenderla pero de lo contrario lo prioritario es su felicidad, su bienestar, su equilibrio. Y eso no quiere decir que la sinceridad no importe, pero el valor supremo es el otro y hay cosas que no deben decirse.
P- ¿Y qué encuentra de perverso en el amor?
-El tiempo, la repetición... desgastan el amor, acaban con lo maravilloso de los inicios y para revivirlo es necesario mucha imaginación para luchar contra lo cotidiano; vivirlo como si fuera la primera vez.
P- ¿Para usted en el teatro prima más la emoción que la razón?
-Sí, primero es la emoción, los sentimientos y luego la reflexión.
P-¿Se ha inspirado en Hitchcock para abordar su intriga?
-Soy un apasionado de Hitchcock, amo la ambigüedad de sus personajes, nunca sabes si están al lado de la certeza o de la mentira. Son paradojas vivas y eso ha inspirado mucho mi escritura dramática.
P- Usted se metió a escritor tras pasar una noche perdido en el desierto...
-Sí, es verdad. Entré en el desierto ateo y salí creyente. Encontré la fe y eso que no la buscaba.
diumenge, 6 de febrer del 2011
Lo quiero todo
… Bien mirado, ese áurea mediócritas que pondera Aristóteles en su Ética está edificada sobre una sucesión de contraposiciones entre extremos a los que hay que renunciar para elegir siempre un austero término medio. Y disciplinadamente, yo hice mis elecciones: elegí casa, elegí oficio y me busqué una posición en el mundo.
Y entonces me ocurrió lo que dice determinado personaje de una novela de Jane Austen: que ”por haberme comportado prudentemente en la juventud, me voy haciendo romántico con la edad”. Por supuesto, no tengo intención ni mucho menos de renunciar a cuanto ya he elegido, ¡no tengo intención de renunciar a nada! Pero recuerdo que la gente me decía: “No lo puedes tener todo; tienes que elegir” y ahora estoy en condiciones de responder a la gente y responderme a mí mismo con potente voz: “No, no quiero elegir. ¡Yo lo quiero todo!”. Ya no más dilemas, aporías, antagonismos aut-aut kierkegaardianos, alternativas insuperables. Lo quiero absolutamente todo. Lo grande y lo menudo, la ebriedad y la rutina, la pasión y la felicidad, el placer y la virtud, la vulgaridad y la ejemplaridad, la vocación y la profesión, esta vida y la otra, la altura y el peso, la gravedad y la gracia, la ingenuidad y la lucidez, la experiencia y la esperanza, la altura y la profundidad, el norte, el sur, el este y el oeste, incluyendo, como leí en algún sitio, el “cuerpo” y el “arma”, y todo ello hasta alcanzar el grado que indica el libro de Sackville West: All Passion Spent. Ahora que ya estoy pasablemente adaptado al mundo, lo quiero todo sin renunciar a nada, aunque también –es importante añadir- sin presunción.
Y si, para conseguirlo, he de padecer la fatalidad de algunos sufrimientos, los quiero a éstos también. Mejor dicho: no los quiero ni los invoco –hacerlo sería una jactancia muy semejante a la hybris- pero sí los acepto deportivamente porque quien desee comerse todo el canasto de las cerezas tendrá que conformarse con que unas se enreden con otras y que las más ricas se confundan con las más amargas. Si los gozos infinitos demandan penas infinitas, procuraré vivir estas últimas sin desesperación. Y cuando alguna vez esté al borde de caer en ella, para conjurarla recitaré como una letanía los divinos versos de Goethe: “Todo lo concede la Fortuna a su favorito, por completo. Los gozos, los infinitos; las penas, las infinitas, por completo”.
“Yo no tengo nada mejor que dar que a mí mismo”
P- Los actos son también el camino que ofreces a los demás para comprenderte
Así es, yo no puedo juzgar tus pensamientos porque no los oigo, sólo tus palabras. De la misma forma, yo no puedo juzgar tus intenciones, sólo tus actos, que es lo que veo, y a través de ellos compongo tu imagen.
P-¿Existe una gramática de la felicidad?
Si cuando mi proyecto de ser y mis actos caminan en la misma dirección.
P-De acuerdo, ¿pero qué tiene que ver con la gramática?
En la lengua antes de hablar tienes que saber qué quieres decir: en la vida antes de vivir tienes que saber qué quieres ser.
P-No nos atrevemos porque las cosas sean difíciles, sino que son difíciles porque no nos atrevemos, decía Séneca.
Muy a menudo somos elefantes de circo: una experiencia inoportuna nos condena a un estado de frustración y nos impide tener la valentía de actuar en la vida.
P-¿Qué tienen que ver los elefantes?
En los circos ambulantes los ataban a una estaca, sólo tenían que tirar un poco para liberarse, pero no lo hacían porque yo lo intentaron de pequeños y los adultos seguían pensando que era imposible.
P-No somos los autores exclusivos de nuestro propio personaje
La realidad actúa en mí en función de cómo yo la concibo y cómo la manejo. ¿Pero por qué esos impulsos negativos que nos impiden disfrutar? Los malos sentimientos prosperan porque tenemos capacidad de sentir. La misma tierra que abona el rosal hace crecer la mala hierba, con lo cual habrá que estar muy atento, arrancarla cuando nace para que no se adueñe de nuestro espíritu.
P-Reglas para una buena sintaxis vital:
Coordinar nuestros actos en función de lo que pretendo ser en la vida. Y el principio de la linealidad, cada cosa en su momento: normalmente vivimos como en un trastero revuelto y hay que iluminar objeto por objeto, descomponer los tiempos, ser sólo madre cuando estás con tu hijo, ser sólo amante y amiga cuando estás con tu pareja….
P-¿Y usted a que conclusión ha llegado?
Que podemos ser felices si trabajamos para ello. Hay que crear espacio y tiempos para reestructurar sentimientos y sensaciones, positivizar lo negativo. Decía un viejo indio: dentro de mí viven dos lobos, uno me lame la mano, el otro trata de morderme el cuello. ¿Quién ganará? Aquel que yo alimente.
P-¿Qué hacer con la falta de autoestima?
La única solución es volver al origen: la respiración, ir a lo esencial para descubrir que lo maravilloso es que estás vivo. Y si te has fallado a ti mismo, busca tu reflejo en los demás, porque te darán una imagen de ti mismo mucho más real que la que tú tienes.
dijous, 3 de febrer del 2011
Sis
Ens has fet millors persones.
Mai t'oblidarem, estàs per sempre als nostres cors.
Has deixat un buit dins nostre.
Estaràs al millor cel que existeixi pels gatets.
T'estimem.
diumenge, 30 de gener del 2011
diumenge, 23 de gener del 2011
La inteligencia triunfante - José Antonio Marina, La Vanguardia 11-01-2011
++
Sobre la educación a los niños:
Los tres grandes recursos de los padres son la ternura, la exigencia y la comunicación. El premio es el gran recurso para suscitar conducta, y el mayor premio es sentirse importante.
++
Hay que educar la voluntad, los niños deben aprender a soportar el esfuerzo y comprender que tomar decisiones es una cosa molesta, hay personas que llegan a adultos con esta carencia
diumenge, 26 de desembre del 2010
Sobre el amor
Antoni Marí
(sobre el libro “Las afinidades electivas” de Goethe i los óleos del pintor Caspar David Friedrich)
La pasión del amor no sigue el razonamiento lógico; no es previsible, ni analizable; se desconoce su fundamento y el germen que lo hizo necesario.
En el amor no hay libertad; uno no elije enamorarse, si no que uno se enamora, incluso a veces, contra su propia voluntad. En la lucha entre la naturaleza y el espíritu siempre saldrá victoriosa la naturaleza puesto que es el reino de la necesidad; es decir, de todo aquello que de natural y no consciente tiene lo humano y a la que la razón no tiene acceso posible. La pasión amorosa puede con todo; con los hábitos, las exigencias morales, los protocolos sociales, las obligaciones y las instituciones. Y el que se atreve a seguir lo que la naturaleza exige –renunciando a la protección de la sociedad razonable- no tiene otro recurso que dejarse llevar por la inconsciencia, por la irresponsabilidad, por la fuerza de la naturaleza y por su sometimiento a ella. Nadie es libre de elegir; las afinidades vienen impuestas por ese caos magmático que es la naturaleza, de la cual nunca sabremos las leyes que la rigen, ni las órdenes que siguen, ni lo que persiguen su fines.
diumenge, 19 de desembre del 2010
Lo que de verdad ocultan los Gobiernos - El País 19-12-2010
» 1. La filtración y sus consecuencias. Cuando un viernes por la tarde del mes de noviembre Julian Assange llamó a mi teléfono móvil, apenas le podía oír. Entrecortada por la barahúnda habitual de un fin de semana en el aeropuerto de Roma, donde me encontraba aquel día de regreso a Madrid, la conversación fue extrañamente breve. Assange habla despacio, sopesa con extremo cuidado cada palabra que pronuncia y su voz grave, como de barítono, tiende a volverse inaudible al final de la frase, característica ésta que no facilita precisamente la comprensión. Momentos antes los carabinieri habían mostrado un interés especial por mi escaso equipaje, y en ese preciso momento se aprestaban a analizar las trazas químicas de un trapito blanco con el que previamente habían repasado todas las superficies de mi iPad, aunque nunca supe si era en busca de explosivos, de drogas o de las dos cosas.
Se trata por lo general de una situación que me intranquiliza, pero a la que ese día apenas presté atención. Assange, según entendí, estaba dispuesto a facilitar a EL PAÍS 250.000 comunicaciones entre el Departamento de Estado y las embajadas de Estados Unidos en una treintena de países, en lo que suponía de hecho la mayor filtración de documentos secretos de la historia. Acordamos proseguir la conversación en otro momento más propicio y luego nos despedimos. Cuando retomamos el diálogo dos días después, esta vez ya en profundidad, empezaron a perfilarse con una claridad inusitada las gigantescas cuadernas del proyecto que ha venido luego a conocerse como el cablegate. En paralelo me fui dando cuenta, con mayor precisión si cabe, de las importantes consecuencias que de todo ello se iban a derivar para la maquinaria diplomática de EE UU, para la reputación de su Gobierno, la de sus aliados, la de sus adversarios, para el futuro del periodismo y aun para el debate sobre las libertades en las democracias occidentales.
Hoy, tres semanas después de que The Guardian, The New York Times, Le Monde, Der Spiegel y EL PAÍS comenzáramos a publicar las informaciones que ahora todo el mundo conoce, me atrevería a afirmar que de todo este asunto se puede extraer ya una primera conclusión, siquiera provisional, pero muy importante según trataré de explicar luego. Más que un agudo estado de crisis de seguridad supranacional, como anticiparon algunos, lo que verdaderamente se ha instalado entre las élites políticas en Washington y en Europa es una espesa atmósfera de irritación y de embarazosa contrariedad que resulta extremadamente reveladora del alcance y del significado real de los papeles de Wikileaks.
No fueron precisamente esos los augurios. Bien al contrario. Desde antes de publicarse la primera línea se sucedieron las más diversas admoniciones en contra, tanto en público como en privado. Portavoces en Washington advirtieron de la irresponsabilidad del empeño. Los directores de los periódicos responsables del proyecto fuimos también debidamente advertidos de que la publicación del material que ya teníamos en nuestro poder -tanto las crónicas elaboradas por nuestras redacciones como los despachos en las que aquellas se basaban- pondría en peligro decenas de vidas, arruinaría nobles esfuerzos diplomáticos vitales para cimentar la lucha contra el terrorismo mundial y debilitaría de forma irremediable la coalición internacional encabezada por Estados Unidos, al exponer a sus socios a situaciones tan embarazosas que dificultarían o impedirían la colaboración entre ellos.
No me sorprendió pues que el presidente Barack Obama calificase las filtraciones de actos deplorables. Tampoco que la secretaria de Estado Hillary Clinton utilizase esos argumentos, casi con esas mismas palabras, durante su primera comparecencia ante la prensa en Washington para condenar las acciones de Wikileaks y lamentar la decisión que, sin atender a los ruegos de su Administración, finalmente tomamos los cinco periódicos que habíamos tenido acceso al material filtrado.
Lo que éste comenzó enseguida a revelar dejó seguramente pequeñas las peores pesadillas del Departamento de Estado, al tiempo que levantó quejas amargas de diplomáticos en todo el mundo. No sólo quedaban al descubierto algunas de sus maniobras u órdenes menos confesables, sino que también se acumulaban pruebas del doble discurso de los aliados de Washington en los más diversos asuntos -muchos de ellos en clave estrictamente nacional-, que veían con estupefacción cómo la publicación de los despachos les dejaba en evidencia, ora frente a países vecinos y aliados, ora frente a sus conciudadanos, quienes descubrían con comprensible irritación opiniones, declaraciones o acciones de sus líderes que les habían sido convenientemente ocultadas.
» 2. América, haciendo su trabajo. No dispongo en estos momentos de información precisa, pero resulta evidente para cualquier observador que la Administración estadounidense llegó bien pronto a la conclusión de que su estrategia inicial de condenar las filtraciones, deplorar su difusión y predecir un apocalipsis diplomático como consecuencia inmediata de su publicación no surtía el efecto deseado. Así que pronto se articuló otra muy distinta que encontró con rapidez su camino en hartos editoriales y artículos de opinión en importantes periódicos, revistas y televisiones de Estados Unidos y de otros países.
Más que mentiras o engaños, los telegramas mostrarían las habilidades de los diplomáticos estadounidenses, según esta nueva interpretación apoyada sobre todo por medios conservadores. Más que sus fracasos, la información que se iba conociendo pondría de relieve cómo la maquinaria de Washington se conduce, in situ y en privado, según los mismos altos principios proclamados en público desde los púlpitos oficiales del Capitolio. Y en toda ocasión, América demostraría profesar más atención a los intereses de la seguridad internacional que a los suyos propios.
Como casi siempre y para desgracia de los españoles, se dio también una versión castiza de las exculpaciones anteriores, que devino en estrambote nacional cuando fueron los propios periódicos los que sostuvieron sin rubor que la mayor parte de los contenidos de los cables filtrados, y aun el conjunto de ellos en su totalidad, no pasaba de la categoría de cotilleos o chismes sin valor alguno para los ciudadanos en general y para sus lectores en particular, a los que consiguientemente se les hurtó la información. No pocos comentaristas y tertulianos en España les siguieron en esa tosca argumentación, por pereza mental o por otras motivaciones igualmente espurias, ignorando así de forma bochornosa la oleada de interés público que la publicación de los papeles de Wikileaks ha suscitado en todo el planeta.
» 3. Mintiendo a los ciudadanos. Nada de lo anterior resultó cierto, naturalmente, como a estas alturas han podido comprobar por sí mismos los millones de lectores que han seguido con avidez la información en periódicos, webs, blogs y demás contenedores informativos en todo el mundo. Sería tarea vana dedicar mayor esfuerzo a refutarlo. Por el contrario, tengo para mí que el interés global concitado por los papeles de Wikileaks se explica principalmente por una razón muy simple, pero al mismo tiempo muy poderosa: porque revelan de forma exhaustiva, como seguramente no había sucedido jamás, hasta qué grado las clases políticas en las democracias avanzadas de Occidente han estado engañando a sus ciudadanos.
Lo mismo cabría predicar desde luego de Gobiernos con menor pedigrí democrático en otras zonas del mundo, lo que si se quiere resulta menos sorprendente y, desde luego, constituiría materia de otro ensayo. Baste reseñar aquí el inicial júbilo de la dictadura cubana, que celebró con alborozo los apuros por los que previsiblemente iba a pasar Washington en los días siguientes. Júbilo que se trocó primero en incomodidad al trascender los relatos sobre el grado de implicación de sus agentes secretos en Venezuela y otros países latinoamericanos, así como el nivel de deterioro de su economía, y que acabó luego en insultos a este periódico y a su grupo editor.
La lista de argucias que dejan al descubierto los papeles de Wikileaks es larga, y no pretendo aquí realizar un recuento exhaustivo. La enumeración de algunas de entre ellas, sin embargo, sí resulta imprescindible para la argumentación de este esbozo, pues la mayoría afecta a los fundamentos democráticos de nuestras sociedades, así como a su correlato moral en unos tiempos de creciente escepticismo de los ciudadanos con sus gobernantes.
Decenas de miles de soldados libran en Afganistán una guerra que sus respectivos primeros ministros o presidentes consideran de imposible victoria. Decenas de miles de soldados sostienen con sus esfuerzos a un Gobierno cuya corrupción es conocida y tolerada por aquellos que les enviaron a luchar. Según revelan los despachos de Wikileaks, ninguna de las principales potencias occidentales involucrada cree firmemente en la posibilidad de que el país sea viable a medio plazo, por no hablar ya de su altamente hipotético ingreso al club de las democracias, objetivo declarado de los combatientes. Así que a nadie debería sorprender que el vicepresidente afgano traslade al extranjero millones de dólares en maletines con el consentimiento de sus patronos en aras de mantener la fachada de que el país asiático cuenta con un Gobierno si no decente, al menos semisolvente.
Pakistán se ahoga en la corrupción, mantiene un arsenal nuclear en tan lamentable estado que cabe razonablemente temer por su seguridad y ayuda a grupos terroristas que se emplean a fondo contra India y en países de Occidente. Dinero en abundancia proveniente de donantes en Arabia Saudí o los emiratos del Golfo financia también el terrorismo de grupos suníes sin que Estados Unidos denuncie a sus firmes aliados en la región como potencias del mal ante las tribunas internacionales. Clinton o alguno de sus subordinados más directos ordenó espiar en la ONU no sólo a un grupito de países raros -sospechosos desde siempre por su excentricidad en la geopolítica global y sobre cuya necesidad de ser espiados parece existir consenso entre los más desenvueltos- sino al propio secretario general de la organización sin que éste, que se sepa, haya exigido explicación alguna a semejante violación de su estatuto internacional.
Parecería ahora, a tenor de aquellos que sostienen que los papeles de las embajadas no contienen novedades de envergadura, que los ciudadanos estaban ya al corriente de todo lo anterior, así como del resto de exclusivas de impacto que han inundado las primeras páginas de los periódicos de todo el mundo durante dos semanas. No voy a insistir más en la falacia de tal aseveración. Me interesa más señalar que la publicación de los cables secretos revela por añadidura que, colectivamente, la clase política en Occidente era consciente de la situación en Afganistán, de las turbias maquinaciones de Pakistán o de las ambigüedades de los países árabes aliados de Washington, por limitarme únicamente a los ejemplos antes citados, en un ejercicio de doble moral sin muchos precedentes conocidos. Sabían, pero ocultaban. Y los destinatarios de semejante impostura eran sus electores, las sociedades con cuyo esfuerzo en soldados y en impuestos se sostiene la guerra en Afganistán. No me parece ya exagerada la comparación de agudos observadores, como John Naugthon, cuando señalan que el régimen de Karzai resulta igual de corrupto y de incompetente que el Vietnam del Sur sostenido por Estados Unidos en los setenta. Y que Washington y la OTAN se están hundiendo en una ciénaga, la afgana, cada vez más similar a la que sufrió Estados Unidos con el régimen de Saigón hace cuarenta años.
» 4. La incompetencia de las élites políticas. Sin duda argumentarán los más cínicos que nada de todo esto resulta ajeno a la forma en la que tradicionalmente se ha conducido la alta política internacional, y que el correlato objetivo del oficio consiste precisamente en el mantenimiento de los secretos diplomáticos, sin los cuales el mundo resultaría más ingobernable si cabe y por ende más peligroso para todos. Las clases políticas a ambos lados del Atlántico vienen por ello a transmitir un mensaje tan sencillo como ventajista: confíen en nosotros; no intenten desvelar nuestros secretos; a cambio, les ofrecemos seguridad.
¿Pero cuánta seguridad ofrecen realmente a cambio de aceptar tamaño chantaje moral? Poca o ninguna, pues se da la triste paradoja de que se trata de la misma clase política que se mostró incapaz de supervisar adecuadamente el sistema financiero internacional cuyo estallido provocó la mayor crisis desde 1929, arruinó a países enteros o condenó al desempleo y a la depauperación a millones de trabajadores. Los mismos responsables del deterioro de los niveles de vida y de riqueza de sus conciudadanos, del incierto destino del euro, de la falta de un proyecto europeo de futuro y en fin, de la crisis de gobernanza global que atenaza al mundo en los últimos años y a la que no son ajenas las élites en el poder en Washington y Bruselas. No estoy seguro de que mantener ocultos los secretos de las embajadas nos garantice una mejor diplomacia o un desenlace más benigno a las encrucijadas actuales.
Las incompetencias de los Gobiernos occidentales respecto a la crisis económica, el cambio climático, la corrupción o la agresión militar ilegal en Irak y otros países han quedado abundantemente expuestas ante la opinión pública en los últimos años. Ahora sabemos además, gracias a los papeles de Wikileaks, que todos ellos son conscientes de su desgraciada falibilidad, y que sólo la inercia de las maquinarias oficiales y el poder de mantener los secretos les evitan tener que rendir cuentas ante los ciudadanos, razón última en una democracia.
Ese poder inmenso, el de evitar que la verdad aflore, el de mantener secretos los secretos, es el que ahora, siquiera de forma parcial, limitada, aleatoria han venido a quebrar las revelaciones que nos ocupan.
Comprendo bien que, ante semejante destrozo en sus reputaciones, tanto para el Gobierno de Estados Unidos como, en un tono menor, para sus aliados occidentales resulte irresistible centrar la culpa en Julian Asssange. Ahí creen tener un blanco fácil. ¿Cuáles son sus motivaciones? ¿Qué inconfesables procedimientos emplea? ¿Por qué y bajo qué condiciones cinco grandes medios de prestigio internacional accedieron a colaborar con él y con su organización? No son preguntas ilícitas, naturalmente, y han sido contestadas a satisfacción en los últimos días por los directores de los cinco periódicos que hemos llevado adelante este proyecto, pese a que el martilleo oficial -o peor aún, el martilleo sicario que se embosca en ciertos periódicos y televisiones- insista una y otra vez en lo contrario.
» 5. Assange y los procedimientos. Aunque el director adjunto de EL PAÍS, Vicente Jiménez, y el subdirector Jan Martínez Ahrens mantuvieron varias reuniones con él en Suiza, yo sólo conozco a Assange de un encuentro en persona en Londres que se alargó muchas horas y del par de conversaciones telefónicas que he relatado al inicio de este texto. Insuficiente desde luego para que pretendiera esbozar aquí un perfil con el imprescindible rigor periodístico. Pero sí bastante para dar testimonio de que lo único que se discutió en todos los encuentros fue la conveniencia de acordar un calendario común de publicación y la exigencia de proteger nombres, fuentes o datos que pudiesen poner en riesgo la vida de personas en países en los que la pena de muerte sigue vigente, o en los que no rige el Estado de derecho como se disfruta en Occidente.
Ni hubo petición de contraprestación económica alguna por su parte ni EL PAÍS la hubiese aceptado. Los papeles, en sí, ofrecen una fiabilidad fuera de todo cuestionamiento y nadie, ni siquiera en las filas de los adversarios de su publicación, empezando por la Administración estadounidense, ha dudado de su autenticidad.
Tanta obcecación por centrar la atención en Assange y sus métodos, tanto interés por escrutar sus motivaciones, tantas maniobras por destruir su reputación personal contrastan sin embargo con la colosal falta de respeto, cuando menos, que los diplomáticos estadounidenses muestran hacia las legislaciones, las normas y los procedimientos de los países en los que ejercen su oficio, empezando por España, a juzgar por los cables publicados.
Lo más importante de las revelaciones de Wikileaks son sin duda alguna las propias revelaciones, pese a que gran parte de la cobertura mediática sobre Assange haya preferido hurgar en los supuestos pactos inconfesables con los periódicos que hemos difundido las informaciones, en la financiación de su organización, en su pretendida opacidad o en unas acusaciones de agresión sexual cuya endeblez, a expensas de lo que finalmente determine la justicia sueca si se produce la extradición, no deja de resultar inquietante.
Y pese al fascinante debate que se ha abierto sobre el futuro del periodismo y las nuevas tecnologías en la era de Wikileaks, tampoco debería éste centrar ahora todo el interés de los periodistas. Resulta de todo punto imprescindible insistir por ello en que nos encontramos ante noticias de cuya importancia solo fingen dudar aquellos interesados en ocultar los daños que han causado en nuestras democracias.
Más allá de lo que determinen las leyes, después de quince días de revelaciones ha quedado meridianamente claro que la Embajada de Estados Unidos en Madrid presionó, conspiró e hizo lo posible y lo imposible para lograr aquello que, en público, ningún embajador se hubiese atrevido ni siquiera a sugerir, no digamos ya exigir.
Todos los casos son graves, y no es cuestión aquí y ahora de extenderse en cada uno de ellos. Pero a ningún observador atento se le escapa que las maniobras para conseguir el archivo de los tres casos en la Audiencia Nacional que de una manera u otra afectaban a Estados Unidos, así como las gestiones para forzar a bancos y empresas españolas a abandonar los negocios que de acuerdo con la legislación internacional realizaban en Irán comparten una misma característica: el desprecio por la legislación española, y aun por la internacional.
Que los jueces españoles sean ferozmente independientes, como recordó a la embajada en más de una ocasión el fiscal general o algún ministro, o que ninguno de los bancos u empresas con transacciones en Irán violase ninguna norma, no ya española, sino tampoco de rango internacional, no fue óbice para el ejercicio de las presiones más obscenas, de las que hemos publicado hasta los últimos detalles.
» 6. Los daños morales. Desconozco de quién partió la orden. No sé si se trató de una directiva recibida de Washington o fue producto del espíritu emprendedor del propio jefe de la legación. Pero la determinación en ambos asuntos, por lo que conocemos del relato detallado de los hechos, fue rotunda: cerrar los casos de la Audiencia Nacional a como diese lugar e impedir los negocios con Irán de firmas españolas.
No se dudó para ello en emplear cualquier método, sin reparar en los costes. Y los costes fueron altos. A expensas de que se haya podido cometer algún delito tipificado en el Código Penal que convendría aclarar debidamente, del embrollo en la Audiencia Nacional quedó en la retina de los españoles la excesiva promiscuidad con la embajada de ministros y fiscales, la sensación de un doble discurso, de una doble moral, de un paisaje demoledor para la salud democrática de este país.
De forma similar, los diplomáticos estadounidenses en Berlín advirtieron al Ejecutivo alemán de las graves consecuencias de proseguir con el procedimiento legal contra los agentes de la CIA acusados de secuestrar a Khaled El-Masri, ciudadano germano, y trasladarlo a Afganistán para ser interrogado bajo tortura. El-Masri fue posteriormente abandonado en Albania toda vez que los agentes descubrieron que habían secuestrado a la persona equivocada. El secuestro y la tortura son delitos graves. Ningún Gobierno, tampoco el de Estados Unidos, debería contemplarlos con la indulgencia que transpiran los documentos secretos. Presionar a un Gobierno aliado para evitar que los acusados sean investigados resulta inaceptable y, francamente, encaja con dificultad con la idea de que los papeles de Wikileaks muestran tan solo a diplomáticos estadounidenses haciendo mal que bien su trabajo.
Otro tanto cabría predicar del caso de las empresas y bancos españoles en Irán. Para clausurar sus magros negocios en el país de los ayatolás y sus minúsculas oficinas de representación, en el caso de los bancos, se recurrió a conseguir información del Banco de España que el mismo subgobernador, a la sazón José Viñals, se encargó de recabar y hacer llegar a la Embajada. Leí con interés las explicaciones de los portavoces del banco central. A mí no me tranquilizaron. Y puedo imaginarme que la misma sensación que tuve de que la Embajada estadounidense dispone de un poder excesivo sobre los principales organismos de este país la habrán compartido muchos ciudadanos, conscientes de la importancia de la independencia y la dignidad de las instituciones en una sociedad democrática.
La distancia entre los objetivos y los medios empleados para conseguirlos resulta por ello de una desproporción devastadora. El caso Couso sigue abierto, un desarrollo que en última instancia honra y salva al sistema judicial español. Los raquíticos intercambios comerciales y financieros de las empresas y bancos españoles afectados de poco servían para avanzar la causa de los ayatolás, ciertamente inquietante por lo demás. Pero a cambio de lograr tan escuálido resultado no se dudó en violar todos los procedimientos. Una democracia se compone de los más diversos elementos, instituciones y normativas: elecciones con regularidad, jueces independientes y prensa libre, entre muchos otros. En la base se encuentran los procedimientos. Cuando se atropellan estos últimos, se pone en riesgo todo lo anterior.
Eso es lo que, en última instancia, muestran los papeles de Wikileaks: un desprecio constante por los procedimientos incompatible no solo con el funcionamiento de las instituciones de un país sino también, o especialmente, con la mejor tradición legal y democrática de Estados Unidos. De paso, en su destrozo, daña más allá de cualquier reparación posible la imagen de tantos Gobiernos que muestran, a la luz de lo revelado hasta ahora, una necesidad de acomodo y una triste desnudez moral que resulta patética a ojos de los ciudadanos.
Es de justicia aceptar que existe una distinción fundamental entre el Gobierno elegido por los ciudadanos de un país, temporal siempre en su ejercicio del poder, y el aparato militar, burocrático o diplomático en el que aquel se sostiene, pero al que no siempre controla, o lo hace de forma superficial, que en numerosas ocasiones funciona al margen y casi siempre con un deficiente grado de rendición de responsabilidades. Esta idea antigua, formulada hace ya cien años por Theodore Roosevelt en su plataforma progresista de 1912, es lo que las revelaciones contenidas en los papeles filtrados vienen tristemente a certificar.
No digo que Obama o Clinton no deban ofrecer explicaciones. Me limito a constatar que casi todo lo que hemos conocido por los cables tuvo lugar al margen e independientemente de quién ocupaba la cúpula del poder en Washington. Que con seguridad sucedía de forma similar antes de tomar posesión la actual Administración demócrata y con probabilidad seguirá sucediendo cuando ésta haya abandonado la Casa Blanca.
» 7. Las obligaciones de los periódicos. El poder detesta la verdad revelada, escribía sir Simon Jenkins en The Guardian a propósito de Wikileaks. Yo añadiría que, sobre todo, el poder teme la verdad cuando la verdad no coincide con su discurso. Aquel viernes en que recibí la primera llamada telefónica de Assange supe de inmediato que EL PAÍS tenía entre manos una gran historia, y que nuestro deber era publicarla.
Vinieron luego las conversaciones con el resto de diarios, la evaluación de los pros y los contras, el cuidadoso sopesar de las consecuencias, los días y las noches y de nuevo los días de cavilaciones. Pero hubo algo que nunca, nadie de los que participamos en todo el proceso puso jamás en duda: lo verdaderamente responsable, lo legal y lo importante para las sociedades democráticas a las que nos dirigimos -y con cuyo impulso y progreso nos sentimos comprometidos- era dar a conocer la historia. Revelar lo oculto constituye la piedra de toque definitiva del periodismo comprometido, y nuestra raison d'être última.
Publicar informaciones confidenciales, reservadas o cuyas consecuencias políticas, económicas o sociales exceden de lo común plantea siempre un dilema, sobre todo si se trata de documentos de los que los Gobiernos puedan aducir, con razón o sin ella, que amenazan la seguridad nacional o la vida de determinadas personas. Dar a conocer esas informaciones pone a prueba algunos límites morales. Por supuesto, también tantea los contornos de determinadas normas legales. A veces puede ser irresponsable. Y siempre resulta incómodo.
Los papeles del Departamento de Estado no han sido una excepción. Y en verdad no suelen darse tantas: en mis casi cinco años como director de este periódico la situación no se ha producido en más de una decena de ocasiones. Puedo entender las objeciones oficiales a hacer públicos ciertos detalles, operaciones aún en marcha, nombres o lugares por el alto riesgo que su publicación comporta. A evitarlo los periodistas de EL PAÍS han aplicado toda su capacidad profesional, que es mucha, así como a proveer del contexto necesario una información que de por sí puede resultar prolija en exceso y difícil de seguir en todas sus consecuencias.
No comparto, naturalmente, otras objeciones. Sobre todo aquellas que persiguen mantener ocultos hechos que no ponen en riesgo más que la carrera política o la estatura moral de quien ha emitido opiniones francas, en demasiadas ocasiones contrarias a aquellas que sostiene en público, en el convencimiento de que su doble juego no corría riesgo alguno de acabar en las primeras páginas de cinco periódicos de alcance internacional.
Soy consciente de que publicar esta información pese a las objeciones de los Gobiernos supuso correr determinados riesgos. Pero también sé que nos resultaba de todo punto impensable escamotear a los lectores de EL PAÍS, a ambos lados del Atlántico, el relato detallado de lo que nuestros Gobiernos, así como el de Estados Unidos, hacen en nombre suyo, en el convencimiento de que, finalmente, la información redundará siempre en un ciudadano más comprometido con la democracia.
Es tarea de los Gobiernos, no de la prensa, mantener los secretos mientras puedan, y no seré yo quien discuta su derecho, ciertamente legítimo, a hacerlo así siempre que ello no encubra hechos dolosos o engaños a los ciudadanos.
Pero el principal de los deberes de un diario consiste en publicar aquello que haya averiguado, y en buscar las noticias allá donde las pueda conseguir. Como dije ya en un chat con los lectores de EL PAÍS, los periódicos tenemos muchas obligaciones en una sociedad democrática: la responsabilidad, la veracidad, el equilibrio y el compromiso con los ciudadanos. Entre ellas no se encuentra la de proteger a los Gobiernos, y al poder en general, de revelaciones embarazosas.
diumenge, 21 de novembre del 2010
La mort
“La mort n’est rien pour nous, puisque, tant que nous existons nous-mêmes, la mort n’est pas, et que, quand la mort existe, nous ne sommes plus”. – Lettre à Ménécée, Épicure
..
Une très ancienne tradition nous suggère de considerer l’âme comme une réalité distincte du corps. Nous avons en effet tendance, même si nous sommes agnostiques, à imaginer que nous serons là pour nous désoler de notre proper mort. Dans cette perspective, la mort est effrayante: nous imaginons après notre décès, comme dans les histoires de fantômes ou les contes gothiques, noutre âme tourmentée, déchirée, tournoyant autour de notre sepulture. Or, ce n’est là qu’un rêve, une illusion, réplique Épicure: quand nous serons morts, nous ne serons pas là pour regretter la vie, nous n’aurons plus aucun sentiment, aucune sensation, aucune conscience d’être mort. Par conséquenent, “être mort” n’est pas le problem. Ce que confime Lucrèce, épicurien de la période romaine: “Regarde maintenant en arrière, tu vous quel néant est pour nous cette période de l’éternité qui a précédé notre naissance. C’est un miroir où la nature nous presente l’image de ce qui suivra notre mort, Qu’y apparaît-il d’horrible, quel sujet de deuil? Ne s’agit-il pas d’un état plus paisible que le sommeil le plus profond?” (De la nature des choses, Livre III)
divendres, 12 de novembre del 2010
The T-Mobile Welcome Back
dilluns, 8 de novembre del 2010
Patio de los Gentiles - El Papa
"La Iglesia debería abrir también hoy una especie de patio de los gentiles, donde los hombres puedan de algún modo engancharse con Dios, sin conocerle y antes de que hayan encontrado al acceso de su misterio, a cuyo servicio se encuentra la vida interior de la Iglesia. Al diálogo con las religiones hay que añadir hoy sobre todo el diálogo con aquellos para quienes la religión es algo extraño, para quienes Dios es desconocido y que, sin embargo, no querrían quedarse simplemente sin Dios, sino acercarse a él al menos como desconocido".
Quina idea més potent.
diumenge, 7 de novembre del 2010
dilluns, 1 de novembre del 2010
Marilyn Monroe
a tocar partes de los demás...
la verdad de cada uno es eso
solamente - la verdad de cada uno.
Sólo podemos compartir
la parte que dentro del conocimiento de otro es aceptable
por consiguiente
estamos más bien solos.
Como tiene que ser
evidentemente en la naturaleza - en el mejor de los supuestos quizá
pudiera hacer que nuestro entendimiento buscara
la soledad de otro.
Al sauce llorón - Marilyn Monroe
y floreciste y al final te apoderaste de mí
y cuando el viento golpeó... la tierra
y la arena - te apoderaste de mí.
Más fina que una tela de araña, yo
más débil
pero resistió
y ha resistido a los vientos violentos
la vida - tu que en ciertos momentos
me sitúas en tus dos direcciones
aunque me quede suspendida hacia abajo las más de las veces
mientras tu me llevas en todas direcciones
diumenge, 24 d’octubre del 2010
Julio Cortázar
El miedo a la verdad
"La verdad exige compromiso y ello provoca, en muchos casos, miedo. Y el primer miedo a la verdad se da en el sujeto mentiroso, porque la verdad acabará desnundándole ante si mismo y antes los demás."
dimarts, 19 d’octubre del 2010
dilluns, 18 d’octubre del 2010
dimecres, 13 d’octubre del 2010
Antonio Tabucchi - Marilyn Monroe - Fragmentos
diumenge, 10 d’octubre del 2010
Ma mère - Richard Ford
dilluns, 4 d’octubre del 2010
La historia de mi mujer - Milán Füst
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Jamás había pensado, por ejemplo, que el universo hubiera empezado a existir sólo para complacerme cuando yo llegué al mundo. Tampoco se me había ocurrido que a una mujer no le hubiese estado permitido vivir ningún tipo de vida hasta conocerme
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diumenge, 3 d’octubre del 2010
Cebu Pacific FAs dancing
Marilyn Monroe
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"...y cuanto más lo pienso, más me doy cuenta de que no hay respuestas, la vida hay que vivirla".
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"El dolor entumecido del rechazo y de sentirse herida por la destrucción o pérdida de la imagen de algún tipo de amor idealista o verdadero". Añora sentirse "amada, deseada, mimada", se pregunta por qué no será todo "sencillo, corriente, normal y fácil", aunque si fuera así, añade, "seguramente me aburriría".
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No es tan divertido conocerse demasiado o creer que se conoce uno demasiado -todo el mundo necesita un poco de amor propio para superar las caídas y dejarlas atrás".
dilluns, 27 de setembre del 2010
La barbarie es fruto de la mediocridad - John Le Carré
La barbarie es consecuencia de la mediocridad. Gente normal haciendo cosas horribles
*
Mi limitada experiencia me dice que si usted y yo conspiramos, uno de los dos se lo contará a su novia, el otro se dejará una maleta olvidada en el metro, y ambos olvidaremos sincronizar nuestros relojes.
dilluns, 13 de setembre del 2010
Giacomo Casanova
Cheever
"Puede que fuera infiel, puede que fuera un borracho, pero siempre estaba en casa a la hora de cenar"
Ciertamente cada pareja es un mundo incomprensible para los demás.
dijous, 26 d’agost del 2010
26/08/2010
Sentirse vivo.
dissabte, 21 d’agost del 2010
El amor - Citas de Paulo Coelho - Brida
dilluns, 16 d’agost del 2010
Le Prince, Machiavel
diumenge, 15 d’agost del 2010
Reinventarse
"En la vida, cuando algo nos importa de verdad y sentimos el miedo al vacío, hemos de confiar en que, cuando demos un paso adelante, a pesar de nuestro miedo, comenzarán a desplegarse nuestras alas"
15-08-10 - La Maldad
Siempre me has dejado perplejo e intranquilo la existencia de la maldad.
Porqué hay gente intrínsicamente mala?
Cual es el origen de la maldad?
La gente "mala", nace?, o se "contaminan" de la maldad debido a circunstancias, experiencias sufridas, o por el entorno en que han crecido o viven?
Por desgracia, he tenido ocasión de topar con gente mala, imagino que como todos, y tengo la sensación de que ellos mismos se dan cuenta. Si es así, cómo se puede vivir con ese estigma? O la maldad en sí misma hace que les dé exactamente igual?.
También tengo la sensación de que no les provoca especial placer ser "malos", simplemente no lo pueden evitar, de alguna forma es su destino.
Me resulta inquietante.
dissabte, 14 d’agost del 2010
Lichtenberg
dimarts, 10 d’agost del 2010
10-08-10
diumenge, 8 d’agost del 2010
La historia de mi mujer - Milán Füst
dissabte, 7 d’agost del 2010
07-08-2010
Verdad y Mentira - Nietzsche
dijous, 5 d’agost del 2010
La historia de mi mujer - Milán Füst
Algo de pureza trás la confusión
05/08/10
Eso es crecer como persona.
diumenge, 1 d’agost del 2010
A qué llamamos Anna Karenina
Culturals La Vanguardia, 10-02-2010
Extracto del artículo:
“Todas las familias felices se parecen; las desdichadas lo son cada una a su modo”. En esta encrucijada inicia Tolstói (1828-1910) Anna Karénina, su más famosa novela, este enigma que desde su publicación en 1877 lo es de nuestro tiempo porque acrecienta todas las dudas e interroga sobre qué vida vale la pena ser vivida. Aun lado tenemos la fortaleza del templado amor conyugal, el tedio de una vida ordenada y sin alicientes; en el otro la tentadora llamada de la libertad sin trabas, del deseo y la pasión que nos hacen sentir vivos como nunca lo fuimos, pero también cada vez más frágiles, incluso hasta la propia destrucción.
…
Karénina va hacia el conde porque huye de su marido, se enamora de Vronsky a medida que va despreciando a Karenin, engaña sin parar porque ama sin parar…
Qu’est-ce qu’être beau?
Spinoza “ce n’est pas parce que je te trouve beau que je t’aime, c’est parce que je t’aime que je te trouve beau”
Jorge Semprún, sobre Europa
Extracto:
...
Mon rapport à l’Europe est très intime. Cela est dû à ma conaissance de plusieurs langes européennes, à mon internement à Buchenwald, à mon amour de la cultura allemande qui m’a permis de ne pas confondre Allemagne et nazisme. Par ailleurs, l’Europe a été à l’ofigine de trois inventions majeures: le roman, le cinéma et l’avion. Chacune d’elles sert à franchir des frontières et à s’installer dans un espace privilégié, qui n’est pas strictement territorial. J’ai ainsi, par exemple, un rapport émotionnel aux voyages en avión. Je ne réfléchis jamais aussi bien que durant un vol. Enfin, lorsque je me retrouve dans une ville avec, si posible, un fleuve, quelques musées à portée de la main, des bibliothèques et des cafés, je suis, sans le moindre doute, chez moi, Même si je suis en Slovénie et que je ne comprends pas la langue, je me sens, intimement, chez moi.
...
Un manual para pensar en libertad – Juan Goytisolo
Extracto:
...Sobre la tenaz misoginia de la Iglesia; sus negocios turbios (léase el excelente artículo del corresponsal de este diario en Roma, La nobleza negra del Vaticano del 27-6-2010); la espectacular mercadotecnia wojtyliana; el absurdo celibato eclesiástico; la condena indignante de los preservativos para contener la pandemia del sida; la "guerra de Dios" contra el "proyecto del demonio" (léase el matrimonio homosexual) mientras emergen a diario a la superficie de sus aguas pútridas los escándalos de la pedofilia encubierta de sus miembros, …
Discipline du jugement – Marc Aurèle
Discipline du jugement – Marc Aurèle
“Si tu souffres à propos de quelque chose d’estérieur, ce n’est pas cette chose qui te trouble, mais ton jugement sur elle; il dépend de toi de la faire desparaître.” (Pensées VIII, 47). Les stoïciens pensent que nos passiions et nos émotions sont causées par les jugement que nous portons sur les choses, et non par les choses elles-mêmes. “On me dit qu’un tel dit du mal de moi, mais on ne me dit pas que j’en suis lésé; je vois que le petit est malade; mais je ne vois pars qu’il est en danger; restes-en donc à la première représentation, sans rien ajouter d’extérieur, et ce ne será rien pour toi.” (VIII, 49) Il y a d’abord ce que nous entendons et ce que nous percevons: le mal qu’on dit de nous, la maladie de l’enfant. À cette première représentation, onjective, nous ajoutons un jugement de valeur, qui produit une emotion pénible. Pour l’eviter, il faut apprendre à discipliner nos jugements. Car si nous craignons pour la vie d’un enfant, nous voulons quelque chose qui ne depend pas de nous, alors que ce qui dépend de nous, c’est de ne pas avoir peur de le perdre (IX, 40). Marc Aurèle avait lui-même perdu sept enfants, et l’événement du deuil était la crainte la plus fréquente des parents. Ses préceptes reposent sur une doublé conviction: que ce qui ne dépend pas de nous ne nous appartient pas et que nous ne devons pas le considérer comme un bien ou un mal; qu’il n’y a de bien ou de mal qu’en nous.
Je suis un sceptique instruit – Entretien J.Luc Marion - Philosophie Magazine, mai 2010
La paradoxe de la science est qu’elle est absolument vraie, mais aussi provisoirement telle. Cette incertitude est la condition de possibilité du progres scientifique.
Au contraire, la philosophie ne progresse pas. En fait, elle n‘a affaire qu’à des certitudes négatives. La certitude négative ouvre un horizon postmoderne, qui consiste à reconnaître qu’une partie de l’expérience est indiscutable; le don ou l’événement, la naissance et la mort ou même le phénomène érotique, que personne n’ignore, mas dont aucun ne pourrait donner une définition positive.
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En amour, je ne peux jamais avoir une connaissance qui me dispense d’avoir confiance dans la personne que j’aime. Sinon, nous n’aimerons plus.
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Bref, produire des preuves de l’existance de Dieu n’est pas le plus grand exercice de la rationalité. Cela semble naïf. Tout comme démontrer que l’on aime ou que l’on est aimé, qu’un tableau est genial, qu’une symphonie est belle. L’ambition de tout démontrer est une forme de pensée magique.
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En écrivant Le Phénomène érotique, où j’essayais de montrer –et il ne s’agissait pas de théologie- que le phénomène érotique n’avait ni raison suffisante ni cause, étant précisément fondé sur l’absence de raison et sur la gratuité. Il n’est pas du tout certain que l’on va aimer bien ou que l’on va être aimé en retour. Mais il n’y a pas de raison pour aimer, il n’y a donc aucune raison qui rende imposible d’aimer… J’ai été frappé par cette phrase très juste de Georges Bataille: “À la place de Dieu, il n’y rien d’autre que l’impossible.” On peut parfaitement faire de l’athéologie sur la base de la possibilité de Dieu. D’est d’ailleurs la bonne position.
Travailler ou faire l’amour?- Philosophie magazine, mai 2010
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L´erotisme ouvre et touche à la spiritualité: l’homme s’y confronte aux puissances entrelacées de la vie et de la mort; il cesse d’être une monade, une unité, fermée sur ell-même pour former, avec un autre corps, une “continuité ininteligible, inconnaissable”. L’énigme et le vertige de l’être, la découverte de l’altérité, autant de dimensions de l’existence limitées, voire éclipsées, par l’ardeur au travail.
dissabte, 31 de juliol del 2010
Harold Bloom - Ensayistas y profetas. El canon del ensayo. - Babelia, 31-07-2101
"Juego de Espejos" - Entrevista a Charles Baxter - Babelia, 31-07-10
diumenge, 25 de juliol del 2010
Jane Austen's Fight Club
dimecres, 21 de juliol del 2010
dimarts, 20 de juliol del 2010
dimecres, 14 de juliol del 2010
diumenge, 4 de juliol del 2010
El éxito
Michael Jordan
No, el éxito no se lo deseo a nadie. Le sucede a uno lo que a los alpinistas:cuando llegan a la cumbre. ¿que hacen? Bajar con la mayor dignidad posible.
Gabriel García Márquez
Un tonto nunca se repone de un éxito.
Oscar Wilde
El éxito es facil de obtener. Lo difícil es merecerlo.
Albert Camus
Afinidad del alma
(Frase de Stefan Zweig, que he conocido gracias a Roger Michelena -publicado en Facebook-)
dissabte, 26 de juny del 2010
Great video about Java (sorry Microsoft)
dilluns, 21 de juny del 2010
La muerte es la inventora de Dios - José Saramago
entrevista a José Saramago el 17/10/2009
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Sinceramente, creo que la muerte es la inventora de Dios. Si fuéramos inmortales no tendríamos ningún motivo para inventar un Dios. Para qué. Nunca lo conoceríamos". El ateísmo del autor tiene sus matices. "Ateo es sólo una palabra. En el fondo, estoy empapado de valores cristianos, y es verdad que algunos de estos valores coinciden con valores de humanismo. Los acepto. Ahora bien, todo lo que tiene que ver con la creencia en un Dios superior y eterno, que un día me condenará, me parece una chorrada
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tenía prisa por escribir, en una carrera contra el tiempo. No podía bajar el ritmo. "Ahora ya puedo darme el lujo de reducir la velocidad. Cumpliré pronto 87 años. La vida es como una vela que va ardiendo, cuando llega al final lanza una llama más fuerte antes de extinguirse. Creo que estoy en el periodo de la última llamarada, antes de la extinción. Lo digo sin dramatismo. Tengo muy claro que no voy a vivir mucho más. Ahora estoy en una fase en la que sí creo que puedo hacer un trabajo y lo puedo hacer bien, quiero hacerlo. Después acabará todo y quedarán mis libros, que pienso seguirán siendo leídos.
diumenge, 20 de juny del 2010
The Black Eyed Peas HD Video on Oprah's Show in Chicago
dissabte, 5 de juny del 2010
Jo conec (post d'Iconnè)
Jo conec
Jo conec aquestes mans. M'han escrit paraules que provoquen somriures i travessen l'ànima. M'han agraït per haver vigilat mil somnis i construït altres tants. M'han donat un núvol, m'han indicat el camí, m'han fet tan feliç… i, tanmateix, mai les he tocat.
Jo conec aquests ulls. M'han dit que compartim les pors, però que hem de seguir. M'han vist trist, cansat i fart del món i d'aquells que es fan dir amics i, malgrat tot, m'han tranquil·litzat. M'han fet anar més enllà de qualsevol límit i m'han permès viatjar, per breus instants, a un cel ple de tendresa… i, tanmateix, mai els he vist de prop.
Jo conec aquests llavis. M'han embruixat lentament amb el pas del temps. M'han parlat del passat, del futur i d'un present que no és el nostre. M'han fet saber que, encara que em trobi perdut i sol, tu sempre seràs amb mi… i, tanmateix, mai els he besat.
This drummer is at the worng gig
dilluns, 17 de maig del 2010
Woody Allen - El Pais 16/05/2010
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... la realidad es así: todo el mundo está perdido, muy perdido, ... La gente está desesperada buscando una respuesta, un significado, algo en qué creer. Por todo esto, en Estados Unidos hay una verdadera locura new age. Es absurdo, han convertido la aromaterapia en una religión.
diumenge, 2 de maig del 2010
Le Bonheur
... L'expérience du boheur étant inséparable de la crainte (en elle-même fatale) qu'il s'achève, tout homme heureux est un homme averti, dont le bonheur succombe dès qu'il en prend conscience. Le bonheur, comme l'amour, est illucide ou il n'est pas: car savoir qu'on est heureux, c'est d'emblée savoir que le bonheur ne dure pas, et donc vouloir qu'il dure, or, vouloir être encore heureux, c'est déjà ne plus l'être. En matière de bonheur, la fin du début, c'est le début de la fin.
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Hay serpientes buenazas (mantengamos la esperanza)
Gracias Concertina!
Mamá (Federico García Lorca)
Mamá, yo quiero ser de plata.
Hijo, tendrás mucho frío.
Mamá, yo quiero ser de agua.
Hijo, tendrás mucho frío.
Mamá, bórdame en tu almohada.
¡Eso sí!
¡Ahora mismo!.
Federico García Lorca.









