Es mostren els missatges amb l'etiqueta de comentaris Cáncer. Mostrar tots els missatges
Es mostren els missatges amb l'etiqueta de comentaris Cáncer. Mostrar tots els missatges
dimarts, 4 de setembre del 2012
"Un cáncer no es un paréntesis: es parte de la vida"
Cuándo sabes que te has curado del cáncer?
Cuando puedes oír tu canción preferida y no llorar.
¿Está curada del cáncer?
Curada, y más sana que tú.
¿Cómo lo sabe?
Todas mis analíticas salen perfectas.
Del cáncer se sale.
Yo me rebelé contra la conspiración de silencio. ¿Debía ocultarme por estar enferma? ¡No! Salí a los medios y dije: "Soy Sandra Ibarra, soy modelo y tengo cáncer. Y me voy a curar en la Seguridad Social".
¿Qué le habían diagnosticado?
Leucemia linfoblástica aguda. Era marzo de 1995, yo tenía 20 añitos... y muchos proyectos: trabajar como modelo y cursar Ciencias de la Comunicación.
¿Qué síntomas le alertaron?
Fiebres, catarros, flojeras, dolores. Peregriné de médico en médico: me veían joven y guapa, hermosa melena, formas llamativas... ¡Les costó ir más allá de la apariencia!
¿Cómo se lo dijeron?
Quedé ingresada y el doctor me dijo: "Tienes el 95% de la médula ósea dañada. Si superas este fin de semana..., ya hablaremos del tratamiento".
Y lo superó.
Rompo estadísticas. De hecho, no valen estadísticas: hay 200 tipos de cáncer y cada persona es un mundo. ¡No debería decírsele a nadie que le queda equis tiempo!
¿Cómo debería actuar el médico?
Con cariño, afecto, humanidad, calor: eso es curativo. Y si no, ¡es un mal médico!
¿En qué consistió el tratamiento?
Quimioterapia y encerrarme en una burbuja aséptica para suprimir mi sistema inmunológico y hacer viable un trasplante de médula ósea compatible.
¿De quién fue esa médula ósea?
De mi hermano César. Inscríbete como donante de médula ósea: basta con un análisis de sangre. Y, con suerte, ¡salvarás una vida!
¿A usted se la salvó César?
¡Dos veces! Me curé, y siete años después... volvieron a diagnosticarme otra leucemia.
¿Cómo se supera eso?
Fue un golpe durísimo. Ya sabes lo que te espera si quieres intentar seguir adelante...
¿Y qué te espera?
El sufrimiento de los que amas. Y, en mi caso, mareos, náuseas, vómitos, diarreas, herpes, calambres, latigazos, dolores óseos, ansiedad, arrugas, ojeras, caída de cabello, de cejas y pestañas, salida de vellos por cara y brazos, uñas frágiles, piel seca... Me quedé sin saliva, con el ojo seco y casi ciega.
Qué panorama, qué espanto.
Con mucha hidratación, pomadas, gotas, vitaminas naturales, áloe vera, rosa mosqueta... recuperé mis mucosas y mi piel.
La veo muy bien, ha vencido al cáncer.
No me gusta esa terminología bélica. No he vencido: he vivido. He vivido con mi cáncer. No me gusta que digan que el cáncer ha sido un paréntesis en mi vida.
¿Por qué no?
¡Todo es vida! Durante el cáncer estaba viva. Rechazo lo de "hay vida después del cáncer", ¡porque hay vida durante el cáncer!
Pero ¿qué vida?
Llegué a sentirme extraterrestre, a no reconocerme, ¡pero jamás me descuidé físicamente! Eso precede al descuido emocional.
Buen consejo.
Me afeité e iba con pañuelos, siempre coqueta, y con minifalda y tacones. ¡Nada de hacerme la enferma! Aunque tengas un cáncer, ¡sé tú el protagonista de tu vida!
No debe de ser fácil...
Cuanto más enferma estaba, ¡más viva me sentía! Sentía qué quería. Es terrible decirlo, ¡pero la experiencia merece la pena!
Dicho así...
¡Así hay que vivir!, como con cáncer. Ve a una planta de oncología: ¡aprenderás cómo vivir la crisis. A mí me basta pensar "¡tengo saliva!" para sentir una honda felicidad...
Ya entiendo.
Al despertarme, me alegra pensar: "¡Ahora puedo levantarme e ir donde quiera!". O: "Qué bien, hace sol". O: "Bravo, llueve". O: "Rico, el café"... He sufrido, pero ¡ahora sí me salen las cuentas de la felicidad!
¿Cuál ha sido el peor momento?
El segundo diagnóstico. "¿Y ahora qué me cuento para seguir?", me pregunté. Estaba sin trabajo, mudándome de piso y mi novio me dejó. ¿Podía pasar algo más? ¡Pero todos somos más fuertes de lo que pensamos...!
¿Quién le ayudó más?
El cariño de mi madre, el cariño de los que te quieren. Por eso la Fundación Sandra Ibarra de Solidaridad frente al Cáncer: para apoyar a los que están tratándose.
¿Qué diría al entorno del paciente?
No le hagáis de psicólogo, no le deis consejos. Basta con estar a su lado. ¡Eso cura!
¿Algún truco durante el tratamiento?
Descubrí que la Coca-Cola -revuelta para quitarle gas- me asentaba el estómago... y podía comer sin vomitar. ¡Eso abre un ciclo muy virtuoso! Y que la crema Nivea para la piel seca huele poco y no da náuseas.
¿Teme que el cáncer vuelva?
No lo pienso. Me he dado el alta definitiva.
¿Cuál es su propósito ahora?
Ser madre después de dos cánceres. ¡Vivir con mayúsculas! Vivir mi leyenda personal: convertir problemas en objetivos.
¿Qué responsabilidad tenemos sobre nuestro cáncer?
La misma que con la vida. Tu cuerpo enferma, pero ¡no tu mente! Actúa, pues si actúas es porque piensas que todo irá bien.
La Contra: Sandra Ibarra
04-09-12
diumenge, 29 de juliol del 2012
Positivismo
La Contra: Randolph Westphal
... a enfermos de cáncer. Yo padecí un melanoma maligno, me
dijeron que moriría. A los 28 años me diagnosticaron un melanoma en el costado
y me operaron, mire, mire...
¡Uf, menudo costurón!
Estaba todo por dentro. Me operaron rápido, pero células malignas se habían extendido al sistema linfático. El médico me dijo que viviría de seis meses a seis años.
¿Cómo reaccionó usted?
Rompí a llorar. ¿Por qué me pasaba esto a mí, si ni fumaba, ni bebía, jugaba al fútbol y al tenis, comía bien y me cuidaba mucho?
Ya.
Tras la conmoción, revisé mi vida y fui consciente de que estaba dándome mala vida.
¿En qué sentido?
Hacía a disgusto mi trabajo de técnico informático, vivía estresado, con un estrés negativo, nada creativo ni gratificante: ¡mi cuerpo recibía negatividad día tras día!
¿Y cree que eso influyó en su cáncer?
Llegué a ese convencimiento. Los médicos me lo negaban. ¡Hoy ya no lo niegan tanto!
¿Y qué hizo usted?
Acepté íntimamente que mi cáncer iba conmigo, que yo era yo con mi cáncer, y me relajé: ¡aquí estábamos los dos, juntos y vivos!
Pero con sentencia de muerte...
La incumplí: decidí que viviría cada minuto, que enviaría mensajes positivos a mi cuerpo día a día, sin pensar en morir. Y para eso tenía que hacer cosas que me gustasen.
La Contra, La Vanguardia, 28-07-12
Leer más: http://www.lavanguardia.com/lacontra/20120728/54329597681/la-contra-randolph-westphal.html#ixzz21zT1liI9
¡Uf, menudo costurón!
Estaba todo por dentro. Me operaron rápido, pero células malignas se habían extendido al sistema linfático. El médico me dijo que viviría de seis meses a seis años.
¿Cómo reaccionó usted?
Rompí a llorar. ¿Por qué me pasaba esto a mí, si ni fumaba, ni bebía, jugaba al fútbol y al tenis, comía bien y me cuidaba mucho?
Ya.
Tras la conmoción, revisé mi vida y fui consciente de que estaba dándome mala vida.
¿En qué sentido?
Hacía a disgusto mi trabajo de técnico informático, vivía estresado, con un estrés negativo, nada creativo ni gratificante: ¡mi cuerpo recibía negatividad día tras día!
¿Y cree que eso influyó en su cáncer?
Llegué a ese convencimiento. Los médicos me lo negaban. ¡Hoy ya no lo niegan tanto!
¿Y qué hizo usted?
Acepté íntimamente que mi cáncer iba conmigo, que yo era yo con mi cáncer, y me relajé: ¡aquí estábamos los dos, juntos y vivos!
Pero con sentencia de muerte...
La incumplí: decidí que viviría cada minuto, que enviaría mensajes positivos a mi cuerpo día a día, sin pensar en morir. Y para eso tenía que hacer cosas que me gustasen.
La Contra, La Vanguardia, 28-07-12
Leer más: http://www.lavanguardia.com/lacontra/20120728/54329597681/la-contra-randolph-westphal.html#ixzz21zT1liI9
divendres, 18 de febrer del 2011
El cáncer me ha devuelto la lentitud de los días de mi infancia - Antonio Lobo Antunes
La Contra de La Vanguardia de 18-02-2011
R- ... en un examen rutinario me encontraron un cáncer de colon. Y cambiaron de nuevo todos mis valores y mis sueños de gloria. Lo esencial pasó a ser una tontería y las tonterías de repente se convirtieron en esenciales.
P- Escribir ayuda frente a la muerte?
Ante la muerte no sientes nada, ni siquiera miedo; sólo un vacío inmenso y entonces escribir se vuelve al mismo tiempo lo más y lo menos importante. ¿Me entiende?
En aquel vacío toda tu vanidad de escritor se te revela una gilipollez, pero, al mismo tiempo, que te lean es tu única victoria posible sobre la muerte.
...
P- Pero usted tiene muchos amigos
R- Tras una noche de soledad absoluta mirando una pared -el cáncer me ha devuelto la lentitud de los días de mi infancia-,venían a verme:"Antonio, pronto iremos a cenar juntos". Y soltaban tonterías y falsedades.
P-De buena fe y para ayudarle
R-Pero de entre todas aquellas mentiras sólo me ayudó la voz sincera de un amigo pintor que al verme me miró a los ojos y me dijo: "¡Antonio, aguántate!
R- ... en un examen rutinario me encontraron un cáncer de colon. Y cambiaron de nuevo todos mis valores y mis sueños de gloria. Lo esencial pasó a ser una tontería y las tonterías de repente se convirtieron en esenciales.
P- Escribir ayuda frente a la muerte?
Ante la muerte no sientes nada, ni siquiera miedo; sólo un vacío inmenso y entonces escribir se vuelve al mismo tiempo lo más y lo menos importante. ¿Me entiende?
En aquel vacío toda tu vanidad de escritor se te revela una gilipollez, pero, al mismo tiempo, que te lean es tu única victoria posible sobre la muerte.
...
P- Pero usted tiene muchos amigos
R- Tras una noche de soledad absoluta mirando una pared -el cáncer me ha devuelto la lentitud de los días de mi infancia-,venían a verme:"Antonio, pronto iremos a cenar juntos". Y soltaban tonterías y falsedades.
P-De buena fe y para ayudarle
R-Pero de entre todas aquellas mentiras sólo me ayudó la voz sincera de un amigo pintor que al verme me miró a los ojos y me dijo: "¡Antonio, aguántate!
Etiquetes de comentaris:
Antonio Lobo Antunes,
Cáncer,
La Vanguardia
Subscriure's a:
Missatges (Atom)